Resultado
Estimación orientativa basada en los datos introducidos. No es una factura real: el consumo real puede variar según la temperatura exterior, el aislamiento de la vivienda, la temperatura de consigna, el comportamiento real del compresor y el mantenimiento del equipo. El coste anual asume que el patrón de uso introducido se repite todo el año.
Frigorías no es lo mismo que consumo eléctrico
Un aire acondicionado tiene dos potencias distintas y confundirlas es el error más común al calcular su gasto:
- Capacidad térmica (frigorías o BTU): la cantidad de calor que el equipo es capaz de extraer de la estancia. Es la cifra que se usa para dimensionar el equipo según el tamaño de la habitación.
- Potencia eléctrica absorbida (en W o kW): la electricidad que realmente consume el compresor para producir esa capacidad térmica. Es la que hay que usar en esta calculadora.
Un equipo de "3.500 frigorías" NO consume 3,5 kW eléctricos: la relación de conversión física es 1 frigoría/hora ≈ 1,163 vatios térmicos, y aun así eso sigue siendo potencia térmica, no eléctrica. La potencia eléctrica depende además de la eficiencia del equipo (su EER/SEER) y siempre es menor que la potencia térmica en un equipo eficiente.
Dónde encontrar la potencia eléctrica real de tu equipo: en la ficha técnica del fabricante, en la etiqueta energética o en la placa de características del propio aparato — busca "potencia absorbida", "potencia eléctrica" o "input power" (no "potencia frigorífica" ni "capacidad de refrigeración").
¿Consume menos un aire acondicionado inverter?
Un equipo convencional (on/off) funciona a su potencia nominal completa hasta alcanzar la temperatura de consigna y entonces se apaga, repitiendo el ciclo. Un equipo inverter modula la velocidad del compresor para mantener la temperatura de forma más continua, por lo que su consumo instantáneo varía a lo largo del tiempo en vez de ser un valor fijo.
Esta calculadora no promete un porcentaje de ahorro universal por tener tecnología inverter: no existe un valor fijo aplicable a todos los equipos y condiciones. El modo B (estimación personalizada) te permite aproximar ese comportamiento variable con un factor medio de funcionamiento que tú decides, en vez de asumir un porcentaje que no podemos verificar para tu equipo concreto.
Qué modifica el consumo real
- Temperatura exterior — a mayor diferencia con la temperatura de consigna, más trabaja el compresor.
- Temperatura de consigna — según el IDAE, cada grado que bajas el termostato por debajo de lo necesario incrementa el consumo; una variación de 1°C supone aproximadamente un 7% de diferencia en climatización.
- Aislamiento de la vivienda — peor aislamiento significa más pérdidas y más horas de funcionamiento para mantener la temperatura.
- Orientación y radiación solar — una estancia muy soleada necesita más refrigeración que una en sombra.
- Tamaño de la estancia — un equipo mal dimensionado para el espacio trabaja de forma menos eficiente.
- Eficiencia del equipo — dos equipos con la misma capacidad térmica pueden tener potencias eléctricas distintas según su etiqueta energética.
- Mantenimiento — un filtro sucio o una carga de refrigerante incorrecta obligan al equipo a esforzarse más.
- Puertas y ventanas — mantenerlas cerradas evita pérdidas directas del aire frío.
- Personas y otros aportes térmicos — más ocupantes y aparatos electrónicos encendidos añaden calor que el equipo debe compensar.
Cómo gastar menos
Según las recomendaciones oficiales del IDAE, una temperatura de 26°C o superior, con ropa adecuada, es suficiente para mantener el confort de una vivienda en verano. Ver recomendación completa del IDAE
- No ajustes el termostato a una temperatura más baja de lo necesario: el IDAE señala que no enfriará la casa más rápido, solo consumirá más.
- Ventila por la noche o a primera hora de la mañana, cuando el exterior está más fresco, y cierra ventanas después.
- Baja toldos y persianas en las horas de más sol para reducir la carga térmica que el equipo tiene que compensar.
- Limpia el filtro periódicamente: un filtro sucio obliga al equipo a esforzarse más para el mismo resultado.
- Un ventilador (preferiblemente de techo) puede complementar al aire acondicionado permitiendo subir un par de grados el termostato sin perder sensación de confort.
Esto es ahorro energético, no necesariamente más confort — la temperatura que mejor te siente a ti puede no ser la más eficiente, y la decisión final es tuya. No prometemos aquí un porcentaje de ahorro concreto para tu caso: depende de cuánto uses el equipo hoy y de cuánto cambies tus hábitos.
Cómo calcula WattCasa el consumo
Metodología completa, paso a paso:
- Conversión de unidad: si indicas la potencia en kW, se convierte a W multiplicando por 1000 (P(W) = P(kW) × 1000).
- Conversión a kW: P(kW) = P(W) ÷ 1000.
- Factor de funcionamiento: en el modo A, el factor es 100% (potencia nominal constante). En el modo B, se aplica el porcentaje que hayas indicado.
- Consumo por hora (kWh) = P(kW) × factor.
- Consumo diario (kWh) = consumo por hora × horas al día.
- Consumo mensual (kWh) = consumo diario × días al mes.
- Coste = consumo (kWh) × precio (€/kWh), en cada periodo.
Si el factor es 100% (modo A), el resultado representa el escenario de potencia nominal constante durante todo el tiempo indicado — el consumo máximo teórico, no necesariamente el más probable.
Ejemplo completo
Ejemplo hipotético — estos valores son solo para ilustrar el cálculo, no representan el consumo típico de ningún hogar.
Datos: equipo de 1.000 W de potencia eléctrica, usado 8 horas al día, 30 días al mes, con un factor de funcionamiento del 50% (modo B), y un precio de 0,20 €/kWh.
| Paso | Operación | Resultado |
|---|---|---|
| Potencia en kW | 1.000 ÷ 1.000 | 1 kW |
| Consumo por hora | 1 × 0,5 | 0,5 kWh |
| Consumo diario | 0,5 × 8 | 4 kWh |
| Consumo mensual | 4 × 30 | 120 kWh |
| Coste diario | 4 × 0,20 € | 0,80 € |
| Coste mensual | 120 × 0,20 € | 24 € |
Interpretación: con este equipo, este uso y este factor de funcionamiento hipotéticos, el gasto estimado sería de 24 € ese mes. Cambia cualquiera de los datos en la calculadora de arriba para obtener tu propia estimación.
Escenarios habituales
Con el mismo equipo de 1.000 W del ejemplo anterior y un factor de funcionamiento del 100% (modo A, escenario de consumo máximo), así cambia el consumo según las horas de uso — introduce tu propio precio y potencia en la calculadora para tu caso real:
| Horas de uso | kWh | Factor usado |
|---|---|---|
| 1 hora | 1 | 100% |
| 4 horas | 4 | 100% |
| 8 horas | 8 | 100% |
| 10 horas (toda la noche) | 10 | 100% |
Estas cifras son directamente proporcionales a las horas porque el factor es constante (100%) — es exactamente el motivo por el que existe el modo B: un equipo real rara vez mantiene su potencia nominal constante durante toda la sesión.
Limitaciones de la estimación
Esta calculadora no conoce automáticamente:
- el comportamiento exacto del compresor (especialmente en equipos inverter, que modulan su potencia de forma continua)
- la temperatura exterior futura
- el aislamiento real de tu vivienda
- la eficiencia del equipo en cada condición de funcionamiento
- las pérdidas térmicas de la estancia
- tu tarifa eléctrica real si tiene precios variables por hora
Por eso el resultado es orientativo. La medición real con un equipo adecuado (un enchufe medidor de consumo) o los datos que ofrezca tu propio sistema de climatización pueden diferir de esta estimación.
Fuentes y metodología
- IDAE — Recomendaciones para el ahorro energético en hogares (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía)
La conversión entre frigorías y vatios (1 frigoría/hora ≈ 1,163 W térmicos) es una equivalencia física estándar (1 kcal/h convertida a vatios), no un dato específico de ningún fabricante.
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